Arroz cremoso con hongos y tomate
El arroz blanco es uno de los alimentos más amables con la digestión: simple, tibio, fácil de procesar. Los hongos aportan profundidad de sabor y nutren sin pesar. El tomate suma un toque ácido que alegra el plato y ayuda al cuerpo a aprovechar mejor los nutrientes. Es una de esas recetas que viene bien cuando estás cansado, cuando estuviste muchas horas afuera, o cuando simplemente querés comer algo casero sin complicarte.
Ingredientes
- 1 taza (unos 180 g) Arroz blanco cocido (del día anterior funciona perfecto)
- 1 mediano Tomate maduro (cortado en cubos chicos)
- 4-5 unidades Hongos (shiitake si conseguís, o portobello/champignon de París)
- 1 cda Aceite de oliva
- 1 diente Ajo (picado fino)
- a gusto Sal
- 1 puñado Hierbas frescas (perejil o albahaca, para terminar)
Preparación
- Calentá el aceite de oliva en una sartén a fuego medio.
- Sumá el ajo picado y cocinalo unos 30 segundos, hasta que perfume (sin que se queme).
- Agregá los hongos en láminas. Cocinalos revolviendo 3 a 4 minutos, hasta que pierdan el agua y se doren un poco.
- Incorporá el tomate en cubos y cocinalo otros 2 a 3 minutos, hasta que suelte sus jugos y forme una salsa rústica.
- Sumá el arroz cocido y mezclá bien para que se impregne de los jugos. Cociná 2 minutos más, removiendo, hasta que quede cremoso.
- Ajustá de sal, esparcí las hierbas frescas picadas por encima y serví caliente.